Arrancado de su comunidad sin delito cometido, la realidad de la juventud en El Salvador
Fue orgullo de su comunidad antes de convertirse en una ausencia: “Se lo llevaron de su casa… enfermo, solo para hacerle preguntas”, recuerda Silvia Yanira Hernández sobre su hijo, Saúl Antonio Blanco Hernández, exseleccionado de fútbol de playa, detenido desde 2022. Tres años después, pese a que —dice— “está con los papeles limpios”, sigue sin regresar. Su petición es directa al presidente de El Salvador, Nayib Bukele: que lo saque de ese lugar. No habla de política, habla de un hijo. De un orgullo que hoy permanece encerrado, mientras una madre sigue esperando que la justicia llegue antes que el olvido.
