“Me dijeron que regresaba” la espera que no termina en El Salvador
En el relato oficial, la seguridad se impone como victoria. En la vida cotidiana, la ausencia se vuelve permanente. “Me dijeron que en 15 días me lo regresaban… y ya van tres años”, dice entre lágrimas Anayladi Rebelo, madre de José Armando, detenido durante el régimen de excepción del presidente de El Salvador, Nayib Bukele. Su voz —quebrada, insistente— no pide estadísticas, pide a su hijo. En esa distancia entre el discurso y el dolor, se revela el costo humano de una política que promete orden, pero deja preguntas abiertas sobre justicia y dignidad.

